El teatro chino: su evolución desde el siglo XV al siglo XIX

El Teatro chino

El teatro chino, que se originó mucho antes de la época de Esquilo y Sófocles, alcanzó su máximo desarrollo hacia el final de la Edad Media. Aún más que en la India, el teatro chino debe su fascinación a la manera de representarlo que al mérito literario de los libretos, ya que documentos hallados entorno al año 2.000 a.c. nos informan que las funciones del actor tienen un estrecha relación con la de los chamanes (hombres y mujeres, que cantan y bailan con acompañamiento musical para atraer a los espíritus celestes o terrenales, o ruegan por una buena caza o cosecha, o bien para alejar la enfermedad o la catástrofe; o los rituales de personificación de otros seres vivos o de seres sobrenaturales o fuerzas no humanas por medio de la máscara y el atuendo, etc.) que tenían la función de unir al hombre con el mundo espiritual y el más allá, con su canto sus gestos y movimientos. Encontramos ciertas tendencias de la dramaturgia, donde el chamán declama o canta ejecutando al mismo tiempo su danza de movimientos y gestos, dando paso a alguna forma de interpretación con acompañamiento musical, máscaras y objetos más o menos simbólicos. El teatro chino se asemeja más a la danza y a la música que al drama o al cine realistas.

La música se emplea casi constantemente y la satisfacción visual se obtiene más de la infinita habilidad y belleza con la que se representa la pantomima, ya que hay luchas salvajes y complicadas con espadas que nunca llegan a tocarse. Las escenas de muerte ofrecen oportunidades de actuaciones diferentes y muy largas. Tanto para los actores como para el auditorio, las pantomimas de los jinetes en sus caballos u hombres remando en barcos, proporcionan los ratos más agradables. No se hace ningún intento de que estas escenas sean realistas, sino que se goza al apreciar la habilidad de los actores para simularlas.

En cuanto a la duración de las obras, éstas suelen ser muy largas, el público combina la atención de los actores con la conversación, el té, y los pensamientos agradables. Es decir, la obra es sólo una parte del ambiente total y el auditorio presta atención con un poco más de sentido de responsabilidad del que los modernos ponemos en ver la televisión o escuchar la radio.

El teatro chino es sin duda el único en que cada movimiento tiene un nombre y en que las variantes de un mismo gesto según los tipos de personajes son definidos con precisión exhaustiva. Esto forma un conjunto de reglas cuyo principio fundamental es que no hay gesto que no sea metódicamente danzado. Pero este código gestual necesita un mínimo de conocimientos para ser totalmente captado y comprendido. Según Brecht, “el espectador no puede, sin saber nada, sin la aptitud para comparar ni el conocimiento de las reglas, gozar plenamente de este arte”. Lamentablemente, y aunque este lenguaje teatral era antes comprendido por toda la población, incluso los jóvenes chinos han perdido ya muchas claves. Y para los extranjeros, este lenguaje no es la mayoría de las veces sino estilización. Sin embargo, la estilización, xianzheng shoufa, es a la vez el principio estético quizá más cercano a la esencia del teatro tradicional. Se refiere a la divergencia entre los actos de la vida diaria y su representación sobre el escenario. El teatro chino desarrolla, por lo tanto, una representación no realista de los comportamientos humanos, pero siempre dentro de un estilo en concreto: todas las formas del teatro chino tradicional son estilizadas.

El vestuario es bastante invariable, además de caros y lujosos. Se le da mucha importancia a las máscaras y al maquillaje que proporciona una imaginación ilimitada. El teatro chino es muy simbólico y continuamente se quiere resaltar la extravagancia de la escenificación, por ejemplo un hombre vestido de negro puede ser supuestamente invisible, las sillas pueden representar montañas, trozos de papel esparcidos por el escenario quieren sugerir una violenta tempestad de nieve; incluso el hecho de que una pelota roja caiga indicaría simbólicamente que han decapitado a alguien.

Este es un tipo de teatro colorido y convencional que ejerció una influencia saludable en el teatro occidental, especialmente en artistas como Robert Edmond Jones y Thornton Wilder. El teatro chino, a través de estos escritores, ayudó a romper el efecto paralizador del realismo en el teatro europeo y norteamericano.

Evolución

Dinastia Tang (618-907)

Desde principios de la dinastía, la música teatral de origen popular llamada sanyue, encuentra su lugar al lado de la música de corte en las ceremonias religiosas y civiles, y se desarrolla gradualmente en el reinado de Ming-Huang 72 ( 712-756). No solamente acompañaba el teatro cantado y el teatro de marionetas y de sombras, sino que además subrayaba también las actuaciones de baixi y de la acrobacia. El emperador Ming-Huang fue el más importante patrocinador del teatro de la época antigua, funda en el año 714 dos instituciones oficiales especiales para instruir a músicos y actores: La institución de arte dramático para formar a los actores, Li yuan o Jardín de los Perales y Jiao fang, para formar a los músicos. Los estudiantes de esa escuela -más de mil por promoción, y entre ellos había mayoría de muchachas- reciben el nombre de “Niños del Jardín de los Perales”, título que aún se da a veces a los actores chinos.

En esta época, la prosperidad del teatro es sin precedentes. En cuanto al teatro de marionetas, no era ciertamente nuevo para los Tang, pero floreció en esta época y era popular en las plazas de mercado.

Dinastía Song (960-1279 )

Durante la dinastía Song del Norte (960-1127), Kong Sanchuan crea un nuevo género llamado zhugongdiao forma de narración de historias con la que el teatro chino tiene una gran deuda. La parte en prosa es interpretada por un recitador, mientras que los versos son cantados en diversos tonos acompañados de un instrumento. Este empleo de diversos tonos en una misma obra, representa una innovación que inspirará más tarde a los creadores del teatro Yuan (1277-1367) .

Con los Song del Norte el teatro de variedades llamado zaju alcanza un lugar primordial. El canto y la danza no son entonces tan importantes como en el teatro de los Tang . La confección de máscaras alcanza gran auge para determinados rituales como el del “Gran Exorcismo”.

Dinastia Yuan (1260-1368)

El teatro de los Yuan .

Los Mongoles conquistan el imperio Jin en 1234 y el Song del Sur hacia 1280. Su victoria dará paso a un florecimiento aún mayor del teatro. En la Historia de los Yuan de 1370, se da cuenta de esta orden del general mongol Muqali al derrotar a un ejército de los Jin: “Éstos son bandidos rebeldes, y si los dejamos con vida no será buen ejemplo para que aprendan otros en lo venidero; descontando a los artesanos y a los actores, matadlos a todos”. Parece que los mongoles necesitaban del teatro no sólo como diversión, sino también como un medio de enseñanza de la cultura china, más directo, seguro, asequible y fácil que la lectura. Entre 1234 y 1368, se escriben y escenifican más de 1.700 obras de teatro musical, y aún hoy se conoce y aprecia a 105 dramaturgos del periodo. Además, se da un número indeterminado de autores anónimos, cuyas obras sin firmar fueron preservadas pero no redescubiertas hasta el siglo XX .

Con la dinastía Yuan (1260-1368), instaurada por estos mongoles, los teatros se desarrollaron rápidamente, rodeados de la prosperidad de la industria y el comercio. Las obras de teatro de variedades (zaju, influido por las piezas de canjun) escritas por actores se hallaban a la subida al poder de los mongoles en número insuficiente, por lo cual algunos de esos actores empiezan a colaborar con letrados. La colaboración de estos personajes con los artistas resultó fructuosa, para el teatro de los Yuan o Yuanju. Éste se considera ya de dramaturgia completa, la primera gran edad de oro del teatro chino .

Dinastía Ming (1368-1644)

La dinastía manchú Ming fue una de las más despóticas de toda la historia de China. Sin embargo, junto con los periodos Jiajing (1522-1566) y Wanli (1573-1620), marca de los capítulos más importantes en la historia del teatro chino, que entra en su segunda edad de oro. Más de cuatrocientos dramaturgos escribieron alrededor de quinientas famosas piezas, que van desde sainetes de un acto hasta obras de veinte o incluso más de cincuenta escenas; cada una de estas escenas o actos con su propio título y pudiendo representarse también aisladamente llamados zhezixi .

El teatro Ming ha sido pocas veces sobrepasado: consta de un refinado canto, compleja coreografía y magnífico vestuario. En él se dan tres estilos principales: chuanqi, Kunqu y zaju. A la vez, se da un importante florecimiento y diversificación de los estilos regionales, un periodo de auge del Maudgalyayana (teatro religioso chino) y el surgimiento de tres amplias corrientes o “sistemas” denominados Yiyang qiang (“Melodías de Yiyang”), Bangzi qiang (“Ópera de Castañuela”) y por supuesto Kunqu (“Teatro de Kunshan”).

Dinastía Qing

La conquista de China por los manchús, pueblo mongol de la región nororiental de China que en 1644 instaura esta nueva dinastía, no interrumpió la continuación de las mayores tendencias literarias tradicionales. Durante la inquisición literaria del siglo XVIII, sin embargo, se destruyeron muchos libros sospechosos de suscitar sentimientos anti-manchús y numerosos autores fueron encarcelados, exiliados o ejecutados. El antigüismo dominó en la literatura como hasta entonces y se continuó escribiendo excelente poesía y prosa a imitación de maestros clásicos y medievales. De hecho, muchas de las obras de este periodo rivalizan con las originales en belleza. No obstante, aunque la habilidad literaria fue suprema, resulta escasa la creatividad genuina .

En el teatro, la tradición Ming del chuanqi es continuada por varios poetas de la escuela convencional, aunque en conjunto sus obras dramáticas no logran ser un éxito de masas. Hacia fines del siglo XVIII, los estilos de teatro folklórico empiezan a ganar en popularidad para converger en las salas teatrales de Pekín y dar origen a lo que se llama hoy Ópera de Pekín. Se trata de un estilo compuesto que ha seguido deleitando a amplios públicos, tanto de China como del extranjero

Características Únicas de la Ópera de Pekín

Pekín no es el único lugar con una tradición de jingxi valiosa. Hay que decir en primer lugar que diversas ciudades como Shanghai, Cantón, Tianjin y Wuhan tienen tradiciones de jingju que muchos consideran más creativas, fuertes e interesantes que la de Pekín. Pero aquí nos circunscribimos a las coordenadas básicas comunes a todas ellas.

El teatro hablado resalta “el hablar”, el teatro danzado “el bailar” y la ópera el canto. En contraste con todos ellos, la Ópera de Pekín pone énfasis en las tres cosas .

Comienzos del Teatro Hablado 

A finales de la regencia de Cixi (1835-1908, en el cargo desde 1861 a 1889) se dan considerables presiones a favor de la reforma y la modernización. Concretamente, la capitulación de China tras la Guerra Chino-Japonesa de 1894-1895 y las secuelas de las revueltas de los Boxers conducen a una situación que obliga a Cixi a promulgar decretos favorables a diversos cambios.

En este contexto surge una forma teatral basada en modelos extranjeros y hasta entonces desconocida en China: el huaju o teatro hablado. Hasta este momento todo el teatro chino había sido cantado y el único aspecto parecido al nuevo estilo habían sido algunos fragmentos de diálogo estilizado en o entre determinadas arias. Pero después de la guerra con los japoneses, en las escuelas misioneras cristianas de Shanghai, Cantón y Suzhou se escenifican algunas obras de Shakespeare y Molière, y a la vez unos cuantos artistas del teatro folklórico pioneros empiezan a crear por su parte piezas de estilo afín a aquello que por primera vez veían. Pero estos primeros pasos no tienen casi ninguna influencia a nivel social. Influencia que sí será notable a partir de la gran experiencia de la asociación de estudiantes chinos en Japón Chunliu (“Sauce de Primavera”) que introduce en China el teatro europeo ya de forma regular. Dicho de otro modo, el primer teatro chino de estilo europeo surge en Japón, pero basado en el noruego Ibsen (1828-1906) y en el británico Shaw (1856-1950), quienes, junto con otros dramaturgos occidentales contemporáneos, ya influían en el teatro del archipiélago del Sol Naciente, ya que muchas de sus obras se habían traducido al japonés. Entonces eran muy populares las piezas de contenido explícitamente social o de comentario político .

Politización del Teatro

La función propagandística, concretamente en su aspecto político, es una tendencia generalizada en el teatro a todo lo largo de la época Qing, con especial relevancia como decíamos al final de la dinastía. De hecho, se da una apreciable conexión entre el declive del Kunqu, la preponderancia de los estilos de masas y el comienzo del teatro hablado, este último ya en la primera década del siglo XX. Hay a la vez un deterioro progresivo de las poderosas clases de filosofía confuciana y paralelamente el surgimiento de movimientos rebeldes anti-confucianos y anti-Qing .

Es interesante notar que el teatro, como siempre, estaba en China muy enraizado en las costumbres populares, sobre las que además ejercía gran influencia no sólo en cuanto a actitudes sino en cuanto a lo cultural, esto último debido al alto grado de analfabetismo imperante, que imposibilitaba otra forma de contacto con “el saber” y con el “pensamiento social” y moral a amplísimas capas de la población .

Peking Opera

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